Durante el mes de Noviembre he estado trabajando en la realización de un vídeo promocional para el Museo Thyssen-Bonermisza.
Mi intención desde el principio fue llenar el vídeo de dinamismo utilizando muchos timelapse. Además había que incluir entrevistas a los visitantes del museo para que nos contasen su opinión sobre uno de los cuadros.
La parte de las entrevistas me preocupaba porque según había leído en los foros, el tratamiento del audio no es precisamente uno de los puntos fuertes de la Canon 7D. A favor: el ambiente silencioso del museo sin ruidos. Estuve probando un micro de cañon pero finalmente opté por uno de mano. En la Calle Barquillo de Madrid, una calle donde hay muchas tiendas especializadas en todo lo referente al sonido, compré el cable de 3 metros para poder conectar un micro profesional, con conexión Canon XLR profesional, en un minijack estéreo 3,5mm.
Hacer las pruebas de audio de una Canon 7D es sobre todo incómodo. Al no tener la cámara ninguna conexión para poder monitorizar el audio tienes que fiarte de que todo está funcionando y la cámara está grabando OK. Luego hay que sacar la tarjeta de la cámara y en un ordenador con lector de tarjeta comprobar el audio de los clips. En foros extranjeros mucha gente habla de dispositivos ligeros de grabación acoplados a la 7D con grabación independiente y después enviar la señal de salida de ese dispositivo a la entrada de audio de la cámara. Así estaríamos grabando el sonido en dos memorias diferentes.
Estos dispositivos van provistos de entradas Canon XLR de audio profesional y potenciómetros muy precisos para regular todos los parámetros de la grabación. Mi favorito es el ZOOM H4N.
Otro handicap que apareció sobre la marcha fue que una parte muy importante de las personas que visita el museo son extranjeros, con lo que mantener un diálogo fluido en español era totalmente imposible, pero nada que no pudiese solucionar un periodista bilingue a quien recurrí.
En la parte técnica durante las jornadas dedicadas a la captación de imágenes timelapse en el museo estuvo conmigo Nacho Méndez, al principio observando y ayudándome y luego ya de modo independiente disparando cada uno desde diferentes puntos.
En este trabajo utilizamos las cámaras Canon 450 y 450D para timelapse, y la canon 7D para la grabación en vídeo de las entrevistas. Ya que las entrevistas no se iban a alterar posteriormente decidí grabarlas al máximo de resolución que permite la 7D 1920×1080 25p. Los objetivos fueron el Canon 50mm 1.4 para las entrevistas y el Canon 135mm 2.0, el Canon 10-24mm y el Tamron 70-300 para los timelapse.
La edición está hecha con el Final Cut. Los gráficos del vídeo están realizados por Nacho Méndez.
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