Helada en Galicia
Uno de los pocos días que madrugué mientras estuve en Galicia, aproveché la mañana siguiente a la que decían fue la noche más fría del año, para disparar unos timelapse del movimiento de las sombras de unos árboles, mientras los rayos de Sol iban descongelando el campo. A primera y última hora del día, al estar más bajo el Sol, hace que “se muevan” a más velocidad las sombras que proyecta sobre los árboles que en las horas centrales del día. Algunos planos están hechos con el objetivo Tamron 70-300 y otros con el gran angular Canon 10mm.
Para los timelapse cuyo motivo principal son las sombras es mejor disparar a intervalos más o menos “largos” de tiempo, siempre que no haya elementos en el encuadre que al verse muy acelerados causen mal efecto. Si en los timelapse donde sale gente o tráfico disparo a intervalos de 3-5 segundos, en el caso de los timelapse con sombras el intervalo puede ser de varios minutos entre foto y foto.
Un apunte tonto: a la hora de encuadrar hay que preveer que no se vea nuestra sombra ni la del trípode en el encuadre, a no ser que se busque premeditadamente.
El cambio de un paisaje completamente blanco a los bonitos verdes de Galicia es una temática que puede dar mucho juego para hacer timelapse. Además ese “deshielo” ocurre en una duración relativamente corta de tiempo, lo que facilita la labor de captarlo con nuestra cámara.
Está hecho con la Canon 450D.
