Esta mañana he ido hasta Aduanas a recoger, por fin, el trípode motorizado para poder hacer panorámicas en mis timelapses.

La verdad que es un coñazo lo de ir en persona a recoger el envío: mala zona para aparcar, trámites lentos, luego al banco a pagar el IVA del envío y vuelta a Correos a recoger el paquete.

Como curiosidad contar que allí hay más chinos que otra cosa y mucha gente que como yo, iban a recoger los pedidos de compras que habían hecho a través de Internet.

Bueno, pues éste es el “bicho”:

Ahora, a ver cuando puedo escaparme a casa de mi hermano Inco a preparar la pieza de aluminio que ha de sostener la cámara.