Hoy Enrique Dans, hace una reseña en su blog a un artículo publicado en La Razón sobre un pretendido nuevo fenómeno de la sociedad actual: La Infomanía.

Según Gonzalo Suárez, que firma el artículo, la necesidad de estar conectado es un trastorno.

Hasta aquí, más de lo mismo: un “periodista”, que por contrato tiene que llenar unas cuantas páginas del medio para el que trabaja, un titular sensacionalista y, como ya es demasiado habitual, la muy manida manía de los medios tradicionales, de decirnos que lo moderno es malo de por si.

Lo que sí me ha sorprendido es la intervención de Enrique en un artículo repleto de amarillismo informativo.

Aunque en su entrevista sostiene una opinión contraria a la del “periodista”, se presta a opinar sobre el pretendido fenómeno de la infomanía y a ilustrar el artículo con una foto en la que aparece rodeado de cachibaches electrónicos.

En el mundo del famoseo y la prensa rosa siempre se distingue a dos grupos de protagonistas claramente diferenciados:

-los “cutrefamosos”, que venden su alma a cambio de una cuota de pantalla, que luego rentabilizan con sus apariciones en cutreprogramas y bolos discoteriles

-Y los “famosos de verdad”, que lo son por su trabajo.

La verdadera peste del siglo XXI, es el enorme ego de determinados bloggers.